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viernes, 17 de julio de 2026

¿Es teológicamente acertado decir o enseñar que Yehoshúa’ Hamashiáj es “Sar Hapanim”?

 BS"D


Shalom javerim!


Aquí les traigo mi nuevo post, que sea de provecho y deleite!

Por: Eric de Jesús Rodríguez Mendoza

Berga, Catalunya, 16 de Julio de 2026


Lo primero que hay que decir es que “Sar Hapanim” (cuya traducción literal es “Jefe/general del Rostro”) fue sin más el nombre alternativo dado al “arcángel” o “mega-mensajero” Metratrón. Así que ya empezamos mal: Todos los ángeles sin excepción son creación; ninguno es consustancial a Dios mismo ni comparte su exacta naturaleza o capacidades. 


Por otra parte, el nombre “Metatrón”, ha sido objeto de varias hipótesis, destacando “Meta-tronos” (“junto al trono”), la voz latina “metator” (plural: metatores, que en la antigua Roma, el era la persona encargada de medir y marcar los límites de un campamento militar o de un terreno antes de construirlo, de ahí por extensión “el que va adelante o se anticipa”); otra hipótesis sugiere que podría venir de Metron-theon = la medida del (cuerpo de) Dios.


Lo que no se preguntan quienes sostienen que Yehoshúa’ es (o podría compararse con) el Sar Hapanim, es acerca de dos cosas fundamentales:

1) Su origen

2) Sus capacidades. 


1. Sobre el origen: 

Lo primero que hay que tener claro es que no existe ningún texto que indique ni literal ni metafóricamente que Yehoshúa’ sea un ser creado. Recordemos que en hebreo sólo hay dos opciones: O hablamos de Boré’ (creador, sólo Hashem) o de Nivra’im (los que son creados, el resto de seres celestiales o terrenales). La palabra Bri’áh (creación) es la que se usa para todo lo que existe, y en hebreo mishnaico, tenemos Briyot (creaturas) para los seres que fueron Nivra’im.


Por tanto, con esta primera cuestión queda claro que no se puede pretender asimilar ni siquiera a su Majestad el Mesías con el “Sar Hapanim”. Si alguien quisiera usar el término, tendría que acotarlo bastante y especificarlo lo suficiente como para que no exista duda o confusión y ya no sería lo mismo que se entiende normalmente.

Por otra parte, como señalé hace poco, tampoco se puede alegar que esta creencia no entra en conflicto con la ‘Ajdut (la unicidad de Dios, el ser ‘Ejad), ya que la propia literatura judía termina registrando el castigo dado a Metatrón cuando guardó silencio ante el asomo de adoración que le hizo Rabí ‘Elisha’ Ben ‘Avuyah en una supuesta visión. 


Veámoslo con detalle, porque son dos episodios distintos, que contienen una reprensión en torno a la sugerencia de que tal vez “hay dos poderes en el cielo”.


1. Los 60 latigazos de fuego a Metatrón (3 Enoc 16): ‘Ajer (‘Elisha’ ben ‘Avuyah) ve a Metatrón sentado -no de pie, como corresponde a un ángel que sirve-, y concluye "quizás hay dos poderes/autoridades en el cielo" (shtey reshuyot). El castigo no es contra Ajer por pensarlo; es contra Metatrón, por dar ocasión a esa lectura con su postura. El texto dice explícitamente que fue azotado para que quedara claro que no tiene autoridad para sentarse, es decir, para que ningún observador pudiera inferir de su postura una igualdad de rango con Dios.


2. El caso de ‘Ajer/Elisha ben ‘Avuyah (TB., Hagigah 15a): este es el pasaje talmúdico propiamente dicho, y ahí el castigado es ‘Ajer mismo porque se convierte (o lo convierten) en el arquetipo del min (hereje), y la tradición lo usa como advertencia permanente contra la inferencia de "dos poderes".


Así que la conclusión es potente: el sistema judío no tuvo que castigar a Metatrón por afirmar naturaleza compartida con Dios; lo castigó por dar la apariencia de estatus, sin haber afirmado nada ontológico en absoluto. Ni Metatrón ni el propio 3 Enoc reclaman en ningún momento identidad de esencia; el castigo llega por postura corporal, no por doctrina. Eso significa que el umbral de tolerancia del propio judaísmo místico era bajísimo; bastaba una postura sugestiva para activar la corrección.


Por esto, el razonamiento de “si el judaísmo ya toleró una figura como el Sar HaPanim/Metatrón portando el Nombre, ejerciendo funciones divinas delegadas, sin que eso violara Deuteronomio 6:4, entonces Yehoshúa puede ocupar ese mismo espacio sin romper el ‘ejad tampoco" contiene un problema de fondo, y  es que no hay manera de comparar teológicamente a Yehoshúa’ con Metatrón o Sar Hapanim. 


El sistema literario judío absorbe al Sar HaPanim sin tensión porque nunca hubo ontología/origen/naturaleza compartida que resolver, solo delegación funcional. Por eso el propio corpus místico judío puede llegar hasta llamarlo "YHWH Qatan (“menor”) y aun así, con el episodio del castigo a Metatrón, cerrar la puerta sin contradecirse: no había nada que cerrar ontológicamente, solo un malentendido de estatus que corregir.


En ese sentido, si es que queremos andar buscando algún aproximativo en la literatura antigua para la figura de Yehoshúa’ como es descrita en el Evangelio, lo mejor sería retener el concepto que él mismo usó pero bien entendido en el contexto literario, no basándonos en traducciones: Hablo en concreto del Bra’ de’enasha’ o  Bar ‘enash o inclusive el Dmut ‘Adam (de la visión de Ezequiel) como se usó también en el libro judío apócrifo de 4 de Ezra’ 13:1-13 que dice así:


1 Y aconteció que, después de siete días, soñé un sueño durante la noche. 2 Y he aquí que del mar se levantó un viento que agitó todas sus olas. 3 Y miré, y he aquí que aquel viento hizo subir del corazón del mar algo semejante a la figura de un hombre (Kidmut ‘Adam, Compárse con Ez 1:26) Y he aquí que aquel ‘Adam (“hombre”) volaba con las nubes del cielo (Cf. Dn 7:13) y adondequiera que volvía su rostro para mirar, temblaba todo cuanto quedaba bajo su mirada.

4 Y cada vez que salía la voz de su boca, se derretían todos los que oían su voz, como se derrite la cera cuando siente el fuego. 5 Después de esto miré, y he aquí que una multitud innumerable de hombres se reunía desde los cuatro vientos del cielo para hacer la guerra contra el hombre que había subido del mar. 6 Y miré, y he aquí que él se talló para sí una gran montaña y voló sobre ella. 7 Yo intenté ver la región o el lugar del cual había sido tallada aquella montaña, pero no pude. 8 Después de esto miré, y he aquí que todos los que se habían reunido contra él para combatirlo sentían un gran temor y, sin embargo, se atrevían a luchar. 9 Y he aquí que, cuando vio la embestida de la multitud que se aproximaba, no levantó su mano, ni sostenía lanza alguna ni arma de guerra. 10 Solamente vi cómo hacía salir de su boca algo semejante a una corriente de fuego; de sus labios, un aliento de llama; y de su lengua lanzaba una tempestad de chispas. 11 Todas aquellas cosas se mezclaron: la corriente de fuego, el aliento de llama y la gran tempestad; y cayeron sobre la multitud que se había preparado para combatir y los incendiaron a todos. De repente, de aquella multitud innumerable no se veía nada sino polvo de ceniza y olor de humo. Lo vi y quedé pasmado. 12 Después de esto vi al mismo ‘Adam (“hombre”) descender de la montaña y llamar hacia sí a otra multitud, una multitud pacífica. 13 Y se acercaban a él muchos ‘anasahim (hombres): algunos tenían rostros alegres; otros, tristes; algunos estaban atados, y otros traían consigo a algunos de los que eran presentados. Entonces, a causa de la magnitud de mi temor, desperté y rogué al Altísimo.


Luego en el mismo capítulo, versos más abajo, el autor ofrece una supuesta interpretación dada por el mensajero ‘Uri’el (versículos 25-52)


25 Esta es, pues, la interpretación de la visión: el hecho de que vieras a un ‘Adam (“hombre”) que subía del corazón del mar significa lo siguiente: 26 Él es aquel a quien el Altísimo ha mantenido reservado durante muchos tiempos; él mismo libertará a su creación y dirigirá a los que hayan quedado. 27 En cuanto a que vieras salir de su boca viento, fuego y tempestad, 28 y que no sostuviera lanza ni arma de guerra, pero destruyera la embestida de aquella multitud que había venido a combatirlo, esta es la interpretación: 29 he aquí que vienen días en los cuales el Altísimo comenzará a liberar a los que habitan sobre la tierra. 30 Entonces caerá una gran perturbación de mente sobre quienes habitan la tierra. 31 Pensarán en hacerse la guerra unos contra otros: ciudad contra ciudad, lugar contra lugar, pueblo contra pueblo y reino contra reino. 32 Cuando sucedan estas cosas y se manifiesten las señales que anteriormente te mostré, entonces será revelado mi Hijo, aquel a quien viste como un ‘Adam (“hombre”) que ascendía. 33 Y cuando todas las naciones oigan su voz, cada uno abandonará su propia tierra y la guerra que mantenían unos contra otros. 34 Y se reunirá en un solo lugar una multitud innumerable, como viste, deseando venir y combatir contra él. 35 Pero él permanecerá sobre la cumbre del monte Sion. 36 Entonces Sion vendrá y será mostrada a todos, preparada y edificada, como viste que la montaña era tallada sin intervención de manos. 37 Mi Hijo reprenderá por sus impiedades a las naciones que hayan venido, mediante calamidades semejantes a una tempestad. 38 Les echará en cara sus malos pensamientos y los tormentos con los que comenzarán a ser atormentados, semejantes a una llama; y los destruirá sin esfuerzo por medio de la Ley, que es semejante al fuego. 39 En cuanto a que vieras que reunía junto a sí a otra multitud pacífica, 40 estos son los diez pueblos tribales que fueron llevados cautivos fuera de su tierra en los días del rey Oseas, a quienes Salmanasar, rey de los asirios, condujo cautivos; los llevó más allá del Río y fueron trasladados a otra tierra. 41 Ellos tomaron entre sí la decisión de abandonar la multitud de las naciones y dirigirse a una región más lejana, en la cual jamás había habitado el género humano, 42 para guardar allí sus estatutos, los cuales no habían guardado en su propia tierra. 43 Entraron por los estrechos pasos del río Éufrates. 44 Porque entonces el Altísimo realizó señales en favor de ellos y detuvo las corrientes del Río hasta que hubieron atravesado. 45 Por aquella región había un camino muy largo, de un año y medio de viaje. Aquella región se llama ‘Éretz ‘ajéret (“la tierra ajena”, de ahí “Arzaret”). 46 Allí habitaron hasta el tiempo final. Y ahora, cuando comiencen nuevamente a regresar, 47 el Altísimo volverá a detener las corrientes del Río para que puedan atravesarlo. Por eso viste reunida aquella multitud pacífica. 48 Pero también los que hayan quedado de tu pueblo serán aquellos que se encuentren dentro de mis límites santos. 49 Por tanto, cuando él comience a destruir la multitud de las naciones que se hayan reunido, protegerá al pueblo que haya sobrevivido. 50 Entonces les mostrará muchísimos prodigios. 51 Y yo dije: —Señor soberano, muéstrame esto: ¿por qué vi al hombre subiendo del corazón del mar? 52 Y él me respondió: —Así como nadie puede investigar ni conocer lo que se encuentra en las profundidades del mar, tampoco puede hombre alguno sobre la tierra ver a mi Hijo, ni a quienes están con él, sino cuando llegue su día.


El 'Adam oculto de 4 Ezra 13 (a quien el propio texto llama explícitamente 'mi Hijo' (filius meus, 13:32,37,52), en mi lenguaje, como he dicho, “mi portaador”, es descrito con un lenguaje que evoca deliberadamente la visión del trono de Ezequiel 1:26-28, donde la figura con forma de ‘Adam sobre el trono no es un ángel sino la Gloria (Kavod) de YHWH mismo. 


Ese mismo círculo apocalíptico judío (como 1 Enoc 62) sí entroniza explícitamente a esta figura de Bra’ de’enasha’ o ‘Adam preexistente. El resultado es una figura que el propio corpus judío del cambio de era describe con: 


(1) preexistencia sin marca de creación, 

(2) el molde literario reservado en la Torá para la autopresentación visual de Dios, no para agentes angélicos, y 

(3) entronización en la gloria. 


Eso no es todavía la cristología plena del Evangelio ya que no incluye las eminentes e inéditas capacidades de Yehoshúa’ como Boré’ (creador), perdonador-reconciliador (Mejaper) de pecados, Mevoraj umshubaj (aquel que recibe culto y adoración), pero es la base judía más cercana sobre la que el NT construye, y explica por qué el título Bar/Bra’/Ben aplicado a Yehoshúa no es una innovación helenística sino la culminación de una trayectoria ya presente, aunque incompleta, en su propio ambiente apocalíptico.

En otras palabras, 4 Ezra 13 no es un texto que profetice a Yehoshúa en todos sus detalles (ya que es dicho texto sólo nos permite demostrar que la categoría de “Bar/Bra’/Ben preexistente, reservado sin origen narrado, revelado y no creado” ya estaba disponible en el judaísmo apocalíptico del cambio de era).


 El Evangelio no inventa esa categoría desde fuera del judaísmo; la hereda y la reconfigura, expandiendo radicalmente la función (de juez-guerrero instrumental a creador, perdonador y receptor de culto). El acuerdo (entre las dos literaturas, Evangelio y 4 de Ezra’, está en la arquitectura ontológica (el “Qué es”) no en el guion narrativo completo (el “Qué hace”). Y es así como podríamos conectar mejor a Yehoshúa’ directamente con el Dmut ‘Adam de Ezequiel que con un ángel/mensajero o subordinado.


2. Sobre las capacidades. 


Se describe a continuación las funciones que sí se atribuyen a Yehoshua’ Hamashíaj y nunca al Sar HaPanim/Metatrón:


a) Participación en la creación misma (no gestión posterior) 


Juan 1:3, Colosenses 1:16, Hebreos 1:2 coinciden en que "todo fue hecho por él (Yehoshúa’)". Esto es categóricamente distinto a cualquier función de Metatrón, que en 3 Enoc es na'ar (joven/servidor) instalado después de la creación, a veces identificado con Henoc trasladado — es decir, una criatura promovida, nunca un agente co-creador. Richard Bauckham (God Crucified, 1998) construye exactamente este argumento: la línea que separa "identidad divina" de "agencia angélica exaltada" en el judaísmo del Segundo Templo es precisamente la participación en la creación. Ningún ángel, por exaltado que sea, cruza esa línea. Yehoshúa’ sí. 


b) Perdón de pecados en primera persona, sin referencia al Templo ni al sistema sacrificial 


Marcos 2:5-10 es el texto clave, y lo interesante es que el propio Evangelio registra la reacción escandalizada: "¿quién puede perdonar pecados sino solo Dios?" — el texto mismo marca esto como transgresión de una línea reconocida. Ningún ángel intermediario, ni Metatrón ni el Ángel de YHWH en ningún estrato, tiene esta prerrogativa. Los ángeles median revelación, ejecutan juicio delegado, transmiten mensajes — nunca absuelven pecado por autoridad propia.


c) Ser objeto de invocación/oración, no solo de reverencia 


Hechos 7:59-60 (Esteban orando directamente a Yehoshúa’ al morir), 1 Corintios 1:2 ("los que invocan el nombre de nuestro Señor Yehoshúa’ Hamashíaj" — fórmula que en el AT es exclusivamente para YHWH, qara' beshem YHWH). Esto es más fuerte que la proskynesis (adoración/inclinación/saludo); no es solo postrarse, es la orientación de la plegaria misma. Ningún texto judío ora a Metatrón.


d) Sostenimiento continuo del universo (no solo origen) 


Colosenses 1:17 ("todas las cosas en él subsisten"), Hebreos 1:3 ("sustentando todas las cosas con la palabra de su poder"). Providencia cósmica activa y presente, no evento pasado ni función delegada puntual.


Conclusión: 


Llamar a Yehoshúa' Hamashíaj “Sar HaPanim” no constituye una exaltación cristológica, sino una reducción categorial. Metatrón, aun en las expresiones más audaces de la mística judía, permanece dentro del orden de los nivra'im: es un servidor promovido, portador delegado del Nombre y ejecutor de funciones recibidas. Su autoridad puede ser inmensa, pero no es originaria; su cercanía al Trono no lo convierte en partícipe de la esencia del que está sentado en él. 


Es precisamente por eso que puede ser reprendido, castigado y públicamente corregido cuando su postura provoca siquiera la sospecha de shtey reshuyot, «dos poderes en el cielo», corrección que el propio texto místico judío (3 Enoc 16) dirige contra una postura corporal, nunca contra una doctrina de esencia compartida, porque esa doctrina jamás estuvo sobre la mesa dentro de su propio marco.


Yehoshúa', en cambio, no es presentado por el Evangelio como el más elevado de los mensajeros, sino situado deliberadamente al otro lado de la frontera que separa al agente creado de la identidad divina: todo llega a existir por medio de él, todo subsiste en él, perdona pecados por autoridad propia, recibe invocación religiosa y sostiene el universo mediante su palabra. Estas no son funciones que un ángel pueda acumular hasta convertirse gradualmente en Dios; son prerrogativas que identifican a quien las posee con el ámbito exclusivo del Boré'.


Por eso, el verdadero antecedente judío de la cristología no debe buscarse principalmente en Metatrón, sino en la figura apocalíptica del Bar 'Enash, el kidmut Adam, «semejanza de hombre», la expresión con la que 4 Ezra describe a la figura que sube del mar,  y el Ben reservado: aquel que aparece con las nubes, participa de la Gloria, permanece oculto hasta el tiempo de su revelación y ejecuta el juicio mediante su palabra. 


4 Esdras 13 demuestra que, antes de la formulación cristiana plena, el judaísmo ya disponía de una categoría para una figura ‘Adámica celestial, preexistente, no presentada como creada sino como revelada (v. 32: «será revelado mi Ben», no «nacerá» ni «será creado») y asociada al modo bíblico de la manifestación divina — el mismo lenguaje, kidmut adam, que evoca deliberadamente la teofanía de Ezequiel 1:26-28, donde la «semejanza de ‘Adam» sentada sobre el trono no es un ángel, sino la Gloria (Kavod) de YHWH mismo. El Evangelio no importa esa arquitectura desde el helenismo: la recibe de las profundidades de la apocalíptica judía y la lleva hasta sus consecuencias últimas.


La diferencia, por tanto, no es de grado, como si Yehoshúa' fuese simplemente un Metatrón más poderoso. Es una diferencia de orden ontológico. Metatrón va delante del Rey, porta su Nombre y cumple sus órdenes; Yehoshúa' hace lo que las Escrituras reservan al propio Dios. Metatrón puede señalar el Rostro; Yehoshúa' es aquel en cuyo rostro resplandece la Gloria de Dios. Metatrón puede ocupar un lugar cercano al Trono; Yehoshúa' se sienta en medio del Trono mismo («el que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono», Ap 3:21; «el trono de ‘Elohim y del Cordero», Ap 22:1,3) y recibe la honra debida al que se sienta en él, no por usurpación, sino por mandato expreso del propio’Aba’: «para que todos honren al Ben como honran a ‘Aba’» (Jn 5:23).


En consecuencia, decir que Yehoshúa' es Sar HaPanim solo sería admisible como una metáfora estrictamente limitada: el que manifiesta el Rostro de ‘Aba’. Pero usado como identificación con Metatrón, el título resulta teológicamente insuficiente y potencialmente engañoso. Yehoshúa' no es el principal ángel que representa a Dios; es la manifestación personal mediante la cual el Dios invisible crea, se revela, reconcilia, gobierna y será finalmente contemplado. No es un mensajero que llegó hasta la presencia divina: es aquel en quien la Presencia divina salió a nuestro encuentro.


Así que no hace falta forzar a Yehoshúa dentro del molde de Metatrón/Sar HaPanim (que es constitutivamente un ángel creado, portador delegado del Nombre), cuando el propio Pablo ya ofrece la identificación correcta, en el mismo vocabulario apocalíptico judío que 4 Ezra 13: el segundo Adam, del cielo (1Cor 15:45-47) que no recibe vida sino que la da. La matriz judía para esta cristología no es la angelología del Sar HaPanim, es la tradición del Adam/Bar/Bra’/Ben escondido y preexistente que el propio Segundo Templo ya tenía disponible y que Pablo activa explícitamente, con el mismo título, para describir a Yehoshúa’ con una revelación más eminente.


Yehoshua’, Marana’, ta’!

viernes, 11 de abril de 2025

DESCARGA EL SÉDER DE PÉSAJ

BS"D

בס''ד

שלום ומועדים לשמחה חברים יקרים

Shalom umo'adim lesimjáh javerim yeqarim

En este enlace podrán descargar en PDF imprimible una sencilla guía para la conmemoración del Séder de Pésaj:

He decidido remover la fecha para que así quede vigente para cualquier año hasta cuando haya necesidad de hacer alguna nueva edición.

https://drive.google.com/file/d/1FmLLT6X06Z_riGOtNzxIrtKrlp6xwppC/view?usp=sharing 

Que sea de provecho y enriquecimiento para todos

Jag Saméaj.

jueves, 17 de octubre de 2024

CALENDARIO HEBREO 5785 CONTEO CARAÍTA CON PARASHOT, HAFTAROT Y LECTURAS ESPECIALES

 BS"D

Shalom javerim
Finalmente he terminado la traducción y adaptación del calendario del año 5785 con sus lecturas y demás referencias.
En esta oportunidad (y hasta donde he podido darme cuenta) me he asegurado de que no haya fallos en el traslado de Excel a Word como ocurrió la última vez (aunque no fuera un fallo "grave" en sí).
El presente es una "Shanáh Pshutáh" (año simple) y por lo tanto tiene 354 días (la versión rabínica contiene 355). Esto implica que este año tendremos varias Parashot leídas en conjunto.
Muchos no saben que existen 14 clases distintas del calendario rabínico en función de sus determinaciones tradicionales, una de las más famosas es el Lo' 'Ad"u Ro'sh que mencioné años atrás
Aquí se aprecian las diferentes 14 clases según si quitan o ponen días en sintonía con las tradiciones rabínicas:
Este año por ejemplo pertenece a la categoría Hasha' השא
Aquí está el enlace para descargar el calendario 5785:
Para verlo desde el móvil siga este enlace:
Aquí aporto el cuadro de fechas (también aparece al final del calendario)




Al ser un trabajo hecho enteramente a mano, no está exento de algún error tipográfico
Anticipo que en el tema "hora de Israel" está presente lo del cambio de horario primavera-verano, otoño-invierno y puede dar la impresión de que hay algo raro, pero ya está revisado.
Si figura alguna anomalía, me lo dejan saber para verificar y corregir si es el caso.
Un abrazo, y Mo'adim lesimjáh!

viernes, 13 de septiembre de 2024

ACERCA DE LA NOCIÓN GRIEGA Y HEBREA DE LA VIDA

 

Por: Eric de Jesús Rodríguez Mendoza

Berga, Catalunya, 7 de ‘Elul 5784

11 de septiembre 2024 /Diada de Catalunya


L

os antiguos griegos -al igual que los científicos europeos de la temprana edad moderna- fueron inquietados por la curiosidad acerca del origen de la vida que para ellos en muchos casos resultaba “espontáneo”. Al observar cómo “surgían algunos animales tales como gusanos, moscas, e inclusive ratones o bien plantas, de en medio de la basura, de la paja, de la ropa sucia o de cosas putrefactas inclusive, creyeron que había “algo” (una fuerza o elemento desconocido) que tenía el poder para generar la vida [Recordemos que la primera teoría celular se formuló empezando el siglo XIX, concretamente hacia 1830, de modo que todo lo que hoy sabemos sobre la vida y los procesos biológicos no supera todavía los 200 años.]

En tiempos de Aristóteles el fenómeno empezó a explicarse mediante la hipótesis de la entelequia (palabra inventada por él para describir “el fin perseguido por las cosas vivas”) y entre los siglos XVI y XVIII mediante la hipótesis de la “generación espontánea”.

https://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_espont%C3%A1nea#:~:text=La%20generaci%C3%B3n%20espont%C3%A1nea%20es%20una,lleg%C3%B3%20a%20esa%20conclusi%C3%B3n%20por

Los filósofos de Mileto, racionalistas, propusieron en un principio que existía un “Arjë” es decir, un elemento fundamental de la naturaleza que originaba la vida como fenómeno dinámico y cambiante. Ellos contemplaron que podía ser alguno de los cuatro famosos primordiales: ya sea el agua, el aire, la tierra o el fuego. Aristóteles acuñaría más tarde el concepto de “Logos” o “Demiurgos” compuestos de “Éter” (sustancia primigenia indefinida).

EVOLUCIÓN DE LA TERMINOLOGÍA GRIEGA

No obstante, con el florecimiento de la neo-mitología griega hacia el siglo IV a.C. empezó a considerarse que ese fenómeno inexplicable era “Fysis”, la antigua diosa primordial descrita por Hesíodo como “la vida en sí misma” “aquello que contiene los elementos primordiales para moverse y crecer”, de donde todo lo demás “vivo” o “viviente”, procedía. De hecho, los vocablos “física” o “fisiología” (o el inglés physician, “médico”), proceden de esta noción griega.

Igual o tal vez más cercana a nuestro lenguaje cotidiano resulta el nombre latino dado a la diosa Fysis: Natura, sí, de donde viene la palabra naturaleza, entendida llanamente (en términos modernos) como “herencia genética”, “crecimiento/desarrollo biológico”, los elementos de la vida. De ahí que escuchemos o hayamos usado alguna vez la expresión “madre naturaleza”, reminiscencia del antiguo uso mitológico griego.

Hasta este punto, resumiendo, vemos a filósofos y científicos percibiendo, describiendo y tratando de entender el origen y fenómeno de la vida. Unos terminaron concibiéndolo como una “fuerza” (diosa) inescrutable (dadas sus limitadas herramientas de análisis) y otros terminaron descubriendo la forma en la que actúa (teoría celular) sin todavía lograr entender las “leyes” por las que se origina. De hecho vale la pena leer este artículo: “¿Por qué hay casi 100 definiciones de “la vida” y casi todas están erradas?”

https://www.bbc.com/mundo/vert-earth-38514224

Pero hay que tener algo claro: Los filósofos griegos no contemplaron nunca ninguna modificación sustancial en el proceso de difusión de fýsis como diosa y los seres emanados de ella, por lo cual podría decirse que los griegos (y luego los romanos con Natura) siguiendo viendo algo “divino” en el fenómeno llamado “vida”. De hecho el concepto de Kósmos (el universo) dio a luz lo “kosmetikós” = lo “estéticamente perfecto”.

No obstante, desde los días de Aristóteles surgió otro cuestionamiento: ¿Qué pasa si la vida en estado puro, fýsis/Natura, no se cultiva/culturiza? Fue notorio que un ser humano al igual que un animal si se deja sin “costumbres” o sin “domesticar” exhibe un comportamiento muy básico, primitivo, muy propio, inusual o “silvestre” y que termina por imitar o adaptarse al medio “natural” que le rodea. Véase este interesante caso: “La insólita vida del niño que vivió con lobos”

https://www.mncn.csic.es/es/sociedad-de-amigos-del-museo/la-insolita-vida-del-nino-que-vivio-con-lobos

De ahí que los griegos se ocuparon de diferenciar entonces entre βιος Bíos (vida regulada o “civilizada” incluyendo los medios para su disfrute) y ζωη Zoë (vida silvestre, no-regulada o no-civilizada, en estado natural o primitivo). Ambas son expresiones de fýsis-Natura, pero una es cultivada y la otra es “no-intervenida en su configuración original”.

De estas dos palabras griegas el castellano sólo heredó Bíos que suele usarse como prefijo en palabras como Biología, Biosfera, Biotecnología, Biografía etc., que hablan de la vida como si se tratase de Zoë lo cual no es correcto. Lamentablemente el concepto de Zoë en sí no alcanzó a ser adoptado.

Es curioso no obstante que la palabra griega para “animal” es Zoon ( = cosa que se mueve, ser viviente), derive directamente de Zoë. Zoon lo tenemos en palabras como zoológico, protozoo o zootecnia, etc.

Es de destacar también, que Aristóteles concibió en sus términos al hombre (y otros animales) como Zoon Politikón = un ser viviente “de Polis” o sea, un ser “cívico” “urbano”, organizado para vivir en grupo o sociedad. Recordemos que la Polis griega era básicamente una ciudad-Estado bien organizada.

Para Aristóteles un ser Apolítikón por fýsis-Natura (ya sea hombre u animal), era un ser inferior que debió haber desarrollado alguna anomalía o distorsión por la cual era incapaz vivir con otros. En definitiva, Aristóteles no comprendería a los hombres Apolitikón pero tampoco llegó a entender cómo o por qué alguien desarrollaba ese carácter “Apolítikón”.

En su libro Polítika, Aristóteles dice que los seres humanos primero se unieron para reproducirse, luego crearon aldeas con "maestros naturales (favorecidos por fýsis)", capaces de gobernar, y "esclavos naturales (no favorecidos por fýsis)", utilizados por su fuerza de trabajo. Según él, los hombres politikón finalmente, unieron varias aldeas para formar una ciudad-estado o Polis (tomado parcialmente de: https://es.wikipedia.org/wiki/Zoon_politik%C3%B3n )

Así que para una vida “Fysis-bíos” (civilizada) se requería un marco referencial o principios educacionales comunes o convencionales a los que los filósofos llamaron Nómos (ley/costumbre/convención) o bien Tejne (arte, de ahí “técnica” en el caso de Aristóteles). Es por esto que las leyes griegas eran las costumbres griegas y hasta el día de hoy de manera similar, a falta de una ley escrita, impera la costumbre de un lugar (ver: Derecho consuetudinario)

https://es.wikipedia.org/wiki/Derecho_consuetudinario

Tal como se ha indicado arriba, los filósofos griegos se percataron de que existía un cierto conflicto u oposición desconcertante entre Nómos y la Fýsis en su estado Zoë. Eventualmente dicha resistencia hacía que el Nómos resultase incapaz de formar la Fýsis-Zoë (de ahí los Apolitikós).

Se puede decir libremente en ese sentido, que los debates actuales sobre sexo y género (lo Fýsis-Zoë “natural-genético” y lo Fýsis-Bio o Nomos-politikón “construido socialmente” “lo acostumbrado”) son de muy vieja data. En inglés existe un interesante juego de palabras sobre esta cuestión: “Nature vs Nurture” o “Naturaleza vs crianza”.

Las conclusiones actuales en los círculos que se precian de ser intelectuales no son diferentes de las que obtuvieron los griegos hace más de 2000 años: Ante la incapacidad o limitación del Nómos y la sociedad (Polis) para formar Fýsis-Bíos en los individuos, no queda otra que dejar que la Fysis-Zoë, “fluya”. Eso sí, los hombres Apolitikón no podían vivir en la Polis.

De ahí que los movimientos contemporáneos sobre ideologías de muchas letras y colores estén muy interesados en esta radiografía y apelen a la “deconstrucción” de la sociedad tal y como la conocemos para poner todo en una peligrosísima “neutralidad”. El problema entonces no es que cierto número de individuos quieran ser Apolitikon o anomikon (sin ley) y deseen vivir su forma de vida Zoë, sino que quieran destruir la nomos, la bíos y la Polis”. El problema más grande aún es que eso se permita.

Finalmente hay que decir que, a gusto de unos y rechazo de otros, inclusive Aristóteles concebía Fysikë (“natural” “obvio” y “lógico”) que los individuos se reprodujesen y conformasen asentamientos, ciudades y civilizaciones.

 

USO EN LA BIBLIA HEBREA

Echando mano de la famosa concordancia Hatch-Redpath y el sitio web Katabilion, se puede constatar que:

FÝSIS: No aparece empleada en ningún libro de la biblia hebrea.

BÍOS: Se usó pocas veces y curiosamente en un sentido indirecto, derivado o implícito del referido arriba; estamos hablando de que bíos se usó para a bienes y medios (de vida) producto del arte y la civilización y sobre todo en los libros de la sección de los Ktuvim (Escritos): Ezra’ (Esdras), ‘Iyov (Job), Mishléy (proverbios) y Shir Hashirim (cantares).

Bíos se usó en esos libros para el hebreo דרך Dérej = camino, manera o medio; לחם Léjem = pan, sustento, combustible; הון בית Hon Báyit = bienes de una casa; נכסים Nejasim, = propiedades; צבא tzava’, = grupo de muchas cosas; הוד Hod, = característica distintiva de algo/identidad; שנות Shanot, = épocas; ימי חיים yeméy jayim, = días de vida; חי jay, = viviente.

Se alcanza a palpar que los traductores judíos de la Septuaginta prefirieron usar bíos para expresiones como “ganarse la vida”, que habría sido: “ganarse la bíos” o “ha hecho una vida” = “ha hecho una bíos” etc.

ZOË: Es la más empleada de todas; sin embargo, a pesar de que Zoë es la vida sin más, la vida silvestre, primitiva y natural, se usó más de 182 veces en la Biblia hebrea versión Septuaginta de acuerdo al sitio blueletterbible.com con varios sentidos entremezclados; veamos: 


Zoë se usó para traducir las siguientes 10 palabras/ideas hebreas:


Aparte del verbo Jayah = “vivir” y todos sus términos derivados (2 Javáh, 3a,b Jayáh, 3cdef Mijyah, 3g Hejeyah, 4 Jay), se usó para algunas otras palabras que a primera vista no tienen que ver con la idea de “vida” Zoë sino más bien con la bíos: de estas ya conocemos cuatro: 1 Hod, 10 Dérej, 8 Léjem y 7 Yom; pero tenemos además 6 Jésed = solidaridad; 5 Jojmáh = sabiduría e inclusive 9 Nod = moverse/ser errante.

Lo anterior refleja que, bien sea por intento de encajar una idea en el contexto o bien por cierta desorientación acerca de qué palabra iría mejor, las palabras griegas no se emplearon de manera estricta o uniforme. Llama mucho la atención que no hayan visto ocasión o contexto para la palabra fýsis-Natura.

 

LA NOCIÓN HEBREA DE JAYIM

Si vamos a hablar de la vida desde la perspectiva hebrea, en primer lugar, tenemos que decir que existe sólo una palabra que la describe y que tiene aspecto de plural: חיים Jayim.

En segundo lugar,  Jayim es un atributo de Dios. En ese sentido la mejor palabra para describir a Jayim en griego habría sido Fýsis, ya que es “la vida originante”.

Tal y como se ha visto al principio, Fýsis inclusive fue elevada a categoría de deidad primordial, y por su parte (en claro contaste hebreo), YHWH, ‘Elóah, es el único Dios de quien proceden todas las cosas. No hay Dios ni deidad fuera de Él y sólo Él es eterno por lo cual, Jayim es eterno e indestructible.

Así que, por ejemplo, al traducir la frase נשמת חיים = nishmat jayim al griego, y al tratarse de Dios quien transmitiría “vida”, se puede decir que no fue la mejor decisión haber usado Zoë: πνοὴν ζωῆς.

Lo curioso en el marco del pensamiento hebreo es que no se indicó por medio de nuevas palabras (como pasó en griego) el cambio que tuvo Jayim (o Jay = viviente) en los seres creados debido a la intervención del pecado (algo que los griegos nunca concibieron pero que si alcanzaron a intuir, y que en el fondo es el factor que explica fýsis bíos y zoë en este mundo), pero ello no es sinónimo de ausencia de pistas o de indicios lógicos; veamos:

 

En Bre’shit (Gn) 3:22 leemos que YHWH-‘Elohim sentencia:

וְעַתָּ֣ה ׀ פֶּן־יִשְׁלַ֣ח יָד֗וֹ וְלָקַח֙ גַּ֚ם מֵעֵ֣ץ הַֽחַיִּ֔ים וְאָכַ֖ל וָחַ֥י לְעֹלָֽם

“Y ahora, a menos que envíe su mano y tome también del árbol de Jayim y coma, no vivirá le’olam”.

Esto indica implícitamente que ya se ha producido un cambio en la experiencia y existencia de los seres creados: No vivir indefinidamente y no ser inmortal.

Contrario a los griegos, para quienes Fýsis “fluyó” hacia las creaturas sin mayores cambios, en la Biblia hebrea, el ser humano y la creación han visto degradarse y limitarse su existencia.

Sin embargo, en la LXX encontramos que para este verso, se usó Zoë y no Fýsis:

καὶ νῦν μήποτε ἐκτείνῃ τὴν χεῖρα καὶ λάβῃ τοῦ ξύλου τῆς ζωῆς καὶ φάγῃ καὶ ζήσεται εἰς τὸν αἰῶνα.

“Y ahora, a menos que envíe su mano y tome del árbol de Zoë y coma, y (no) vivirá (zësetê) para los eones”

Lo cual no hace justicia la idea de Jayim en este verso.

Pero la limitación en la existencia no es lo único que afectó al Jayim hebreo presente en los seres vivientes creados (que de ahora en adelante quedan mejor descritos con el fysis-zoë griego). Aparte de ello, se manifestó también el estrés, el dolor, la enfermedad, las incapacidades, las discapacidades, la violencia, el perjuicio o daño, instintos nocivos o descontrolados, y tal vez, un largo etcétera.

No obstante, hay que decir que entre los capítulos 4 al 10 de Génesis podemos ver también destellos de fýsis-bíos: Es evidente que el hombre quedó con capacidades innatas (aunque disminuidas) de trabajo asociación y cooperación superiores a los de otros seres vivientes (del nivel zoë). Tenemos pastores, campesinos, cazadores, constructores, músicos/artistas, herreros, forjadores que además fueron capaces de organizarse en clanes y en ciudades. El hombre llegó a hacer una Bíos y a convertirse en un Zoon Politikon pero al mismo tiempo fue olvidando y alejándose cada vez más de la idea primigenia y original de Jayim/Fýsis primordial.

Es por ello que en la Biblia hebrea, todos los seres vivos siguen siendo descritos con las palabras jay, jayah, jayim, dando por sobreentendido y por descontado que lo ocurrido en el principio condicionó y delimitó la existencia vital hasta que Jayim o Hajayim (la vida verdadera, la originante, la primordial) hiciese algo. Y tal como dice el Midrash Tanjuma’ sobre Génesis 6: “Si el hombre fuera inocente, viviría y no moriría”. Pero ahora no sólo muere el hombre, sino que toda la creación quedó sujeta a esclavitud de corruptibilidad y muerte.

USO EN EL EVANGELIO

Teniendo en mente estas ideas y conceptos del mundo griego y hebreo, veamos ahora el uso que se hizo de ellas en el Evanglio como literatura del siglo I expuesta a tales nociones.

Por adelantado cabe decir que la proporción de uso de Fýsis, Bíos y Zoë es más que llamativa, siendo la más abundante de todas Zoë.

También hay que decir por adelantado que los sentidos variaron con respecto a la filosofía aristotélica y más bien se aprecia un uso bastante similar al de la Septuaginta:

FÝSIS:

Se usó en 12 lugares y siempre en el sentido de: “lo natural” “lo que viene de origen” “lo innato” o “desde el nacimiento” con total ausencia de la noción deidad o divinidad o trascendencia y enfocado en este mundo tal y como lo conocemos “en natura”:

Rom 1:26

Por eso los remitió Dios hacia las pasiones deshonrosas, porque las hembras de ellos cambiaron la funcionalidad de fýsis/natura (fysikë) por la que es contra-fýsis/natura

Rom 2:14

Porque cuando los gentiles -que no son tenedores por fýsis/natura- de las cosas de la toráh, las hacen, ellos mismos, no teniendo Torah, son Toráh en sí mismos.

Rom 2:27

Inclusive ¿no te juzgará la incircuncisión que es por fýsis/natura, que perfecciona la Toráh, a ti, que por medio de la letra y circuncisión transgredes la toráh?

Rom 11:21

Porque si Dios no perdonase a las ramas que son según fýsis/natura, tampoco a ti te perdonaría.

Rom 11:24

“Si tú, que por fýsis/natura eres un olivo silvestre (no-cultivado) y contra-fýsis/natura has sido injertado en el olivo bueno, ¿cuánto más los que por fýsis/natura en su propio olivo serán reinjertados?

Jacob 3:7

Porque toda fýsis/natura de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la fýsis/natura humana.

1Cor 11:14

¿No os enseña la misma fýsis/natura que un varón que tenga el cabello largo es una deshonra para él?

Ef 2:3

Entre los cuales también nosotros todos nos movíamos entonces, en las concupiscencias de nuestra carne, haciendo el querer/necesidad de la carne y de los pensamientos y éramos por fýsis/natura, herederos del repudio, también como los demás.

Gal 2:15

Nosotros siendo por fýsis/natura judíos y no pecadores de entre los gentiles…

Gal 4:8

Sino que entonces, no conociendo a Dios, servíais a los que por fýsis/natura no son dioses.

 

BIOS

Es curioso que en el evangelio este vocablo tiene dos sentidos importantes: Uno hace referencia a “bienes y medios (de la civilización)” (que hacen amable o digna la vida) y otro en efecto, a la civilización humana, lo cual refleja el uso que se ya vimos en la Septuaginta.

En Mc 12.44 = Lc 21:4, los demás dan de lo que les sobra, pero la viuda da todo lo que tenía (en el lugar de las ofrendas), ella da su bíos entera.

En Lc 8:14 se describe a los que son como la semilla que cae entre espinos que siguen su camino y son ahogados por los afanes, y por las riquezas y por los placeres de esta bíos, y no dan fruto.

En Lc 8:43 la mujer menstruante había gastado toda su bíos en médicos…

En Lc 15:12 el padre dividió su bíos entre sus hijos.

En Lc 15:30 el hijo que se ha quedado en casa protesta ante el recibimiento de aquel que derrochó la bíos con prostitutas…

En 1Tim 2:2 Pablo insta a orar por los reyes y gobernantes para que tengamos una bíos quieta y apacible

En 2Tim 2:14 quien se alista en el ejército, no se enreda en los asuntos de la bíos.

En 1Jn 2:16 se habla de la sobrevaloración o vanagloria de la bíos.

En 1Jn 3:17 se dice que quien tiene la bíos de este kosmos y ve a su hermano teniendo necesidad y cierra las puertas de la compasión, no tiene el amor de Dios morando en él.

 

ZOË

Se empleó con matices. Ahora se entenderá por qué se hizo necesario describir a Zoë con adjetivos tales como “eterna” “indestructible” “incontaminada” “incorruptible” “honrosa” etc.

No obstante, en Mc 9:43 y 45 (= Mt 18:8-9), Mt 7:14, o Lc 12:15, figura Zoë sin más, quedando sobreentendido en el contexto que se refiere a la vida eterna (tipo Jayim o Hajayim hebreo).

Lo mismo ocurre en Jn 1:4 “en él estaba Zoë y Jë Zoë era la luz de los hombres” = “la vida” (se aprecia el matiz hebraico de Jayim atribuido a Zoë).

En Jn 10:10 Yehoshúa’ (Jesús) dice que vino para que tengamos Zoë… ¿curioso no? (¡eso implica que no estamos vivos desde la perspectiva de la vida original o primordial, o eterna-incorruptible!)

En Jn 11:25 Yehoshúa’ (Jesús) dice: ἐγώ εἰμι ἡ ἀνάστασις καὶ ἡ ζωή = ¡yo soy la resurrección y la Zoë! Y lo repite en Jn 14:6 “Yo soy el camino la verdad y la Zoë” (dejando claramente implícito que lo que conocemos por zoë en este mundo, no es lo que originalmente significa).

En Jn 20:31 leemos que ταῦτα δὲ γέγραπται ἵνα πιστεύ[σ]ητε ὅτι Ἰησοῦς ἐστιν ὁ χριστὸς ὁ υἱὸς τοῦ θεοῦ, καὶ ἵνα πιστεύοντες ζωὴν ἔχητε ἐν τῷ ὀνόματι αὐτοῦ = “estas cosas han sido escritas para que exhiban ‘emunah de que Yehoshúa’ es el Mashíaj, el Ben Ha’elohim, y para que exhibiendo dicha ‘emunáh tengáis Zoë en su nombre”. Se repite la pregunta: ¿acaso no tenemos zoë? –Se trata claramente de la Jayim hebrea-.

Y es que más adelante, en Mc 10:17 y 30 (= Mt 19:16-17, 29 = Lc 10:25 = 18:18, 30) encontraremos efectivamente la expresión ζωὴν αἰώνιον = zoën êonion, “vida eterna”. Igual en Mt 25:46, Jn 10:28, 12:50, 17:2-3

En Jn 12:25 leemos: ὁ φιλῶν τὴν ψυχὴν αὐτοῦ ἀπολλύει αὐτήν, καὶ ὁ μισῶν τὴν ψυχὴν αὐτοῦ ἐν τῷ κόσμῳ τούτῳ εἰς ζωὴν αἰώνιον φυλάξει αὐτήν = el que se afilia/aferra a su Psyjë (cuerpo vivo) lo deja perecer, y el que se distancia de su Psyjë en este kosmos, lo preserva para Zoë eterna.

En Lc 16:25 se habla de “la zoë tuya” (por descarte, no la de Dios), marcando el contraste entre la vida terrenal y que le pertenece a Dios.

Pero nada mejor para cerrar este artículo que las preciosísimas y muy conscientes palabras dadas a Juan en su primera carta:

1Jn 1:2

Ὃ ἦν ἀπ’ ἀρχῆς, ὃ ἀκηκόαμεν, ὃ ἑωράκαμεν τοῖς ὀφθαλμοῖς ἡμῶν, ὃ ἐθεασάμεθα καὶ αἱ χεῖρες ἡμῶν ἐψηλάφησαν περὶ τοῦ λόγου τῆς ζωῆς – 2καὶ ἡ ζωὴ ἐφανερώθη, καὶ ἑωράκαμεν καὶ μαρτυροῦμεν καὶ ἀπαγγέλλομεν ὑμῖν τὴν ζωὴν τὴν αἰώνιον ἥτις ἦν πρὸς τὸν πατέρα καὶ ἐφανερώθη ἡμῖν –

Lo que era desde ‘Arjë (el principio primordial de donde salió todo), lo que hemos escuchado, lo que han visto nuestros ojos, lo que también han palpado nuestras manos, tocante al logos de la Zoë (Meymra’ dejaya’ en arameo o la “corporeidad de Jayim” “Jayim en persona”). Y es que la Zoë se apareció, y vimos y damos testimonio y anunciamos a vosotros la Zoë eterna la cual era de ‘Aba’ (del principio) y que se nos apareció.

 

En conclusión, es claro, evidente y contundente que la humanidad periódicamente entra en desequilibrios y declives que cada vez van a peor. Cuando las Polis griegas quedaron sin Nómos, cundió el desorden y desapareció la Bíos. Los hombres se volvieron cada vez más primitivos y poco a poco las civilizaciones fueron desapareciendo.

Desde la remota antigüedad ha existido un pulso constante entre bíos y zoë, pero cada vez más va prevaleciendo la ausencia de límites y el querer vivir la zoë de espaldas a Dios y a un orden mínimamente culto.

Pero dicha zoë anómica tarde o temprano desaparece y es borrada para siempre. Sólo en Yehoshúa’ Hamashíaj tenemos Jayim, una zoë eterna, incontaminada e incorruptible reservada a nosotros en los cielos,

Baruj Hashem!