אתר לגדולת הדרשות בכתבי הקדש ואמונת המשיח יְהושֻׁעַ חַי וְקַיָּם

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martes, 27 de noviembre de 2012

ACERCA DEL NOMBRE DE DIOS YHWH




Jehováh, Jehová, Yavé, Yahvé son las grafías más comúnmente aceptadas en la cristiandad y el mundo hispano para referirse al Dios de la Biblia; sin embargo, poco o nada se sabe con certeza acerca del origen de esta forma castellanizada y mucho menos, si corresponde en alguna manera a lo que fue dicho y escrito en las Sagradas Escrituras. En honor a la verdad, se presenta a continuación, todo lo concerniente al nombre Bíblico del Dios de ‘Avraham, Yitzjaq y Ya’aqov (Abraham, Isaac y Jacob, respectivamente) tal y como se halla consignado en el texto hebreo, punto de partida, de cualquier traducción a cualquier idioma o lengua del mundo. 

La lengua mayoritaria de la Biblia sin discusión alguna es el hebreo. Este idioma ha conocido básicamente dos sistemas de Escritura. El Antiguo o fenicio, y el moderno o asirio; ambos se desarrollan o transcurren de derecha a izquierda. A continuación se presenta el nombre de Dios, tal y como se halla en los rollos antiguos de Qumran, y en Código Haleb (Alepo):


   Hebreo antiguo:                                   Hebreo Asirio/moderno:
                      יהוה      

Como todas las lenguas semíticas antiguas, el hebreo creció sin conocer signos escritos para las vocales, de modo que el alfabeto (o alefato como le llaman algunos pocos) está constituido netamente por consonantes. No obstante, algunos de estos signos, se utilizaban como guía o clave, para “intuir” o “recordar” fonemas vocálicos, e.g.:

 א ‘= a/e;  ה  H = ah/eh/ha/he;  יY = i/e/ey/ay; ו   W= o/u.

Si somos buenos observadores, podemos percatarnos que el nombre de Dios está escrito con consonantes, todas las cuales a su vez se usaban como vocales:   יהוה = YHWH  (con w = v) 

La combinación o secuencia Consonante-vocal en este enigmático nombre, conocido en hebreo como Shem Hameforash (el nombre indecible) y griego como Tetragrámmaton (‘de cuatro letras’),  ha sido objeto de debate entre los eruditos, asunto que aún se encuentra en un estado revuelto de cosas; lamentablemente la pronunciación original del nombre quedó como un libro sellado, nadie conoce a ciencia cierta su pronunciación o ésta ha permanecido escondida por siglos. Algunas combinaciones posibles, derivadas de los usos consonánticos, podrían ser por ejemplo: Yeheweh, Yahavah, Yeheváh Yahavéh, Yihvéh etc. Sin embargo resulta curioso que los prefijos y sufijos derivados del nombre sagrado son por ejemplo: Yeho-/Yo- (como el Yehonatán ‘Jonatán’, Yo’el, ‘Joel’) y –yahu/-yah (como en Yejonyah, ‘Jeconías’ ‘Eliyahu Elías’). 

Hasta aquí llegaría la historia o disertación sobre el nombre de Dios, si no hubiera sido por una “intensión artístico-estilística” -posteriormente mal entendida-, de los inventores de las vocales escritas para el hebreo en el siglo VII d.C. cuando éste decaía como lengua hablada. A estos eruditos, conocidos bajo el nombre de (Mesoranim) Masoretas o Naqdanim (puntuadores) se les ocurrió añadir las vocales de algunas palabras usadas por los hebreos para referirse a Dios como son ‘Elohim (Dios), ‘Adonay (señor) y Hashem (arameo: Shemá’) = ‘El del nombre/El único de renombr’, para que al toparse el lector con “el nombre impronunciable” o el “Tetragrámmaton”, no se quedara mudo y por el contrario, causara rima según la cadencia de la lectura normalmente cantada de la Biblia. 

Ahora bien, en el sistema que los Masoretas idearon, las vocales en su mayoría se escriben debajo de las consonantes existentes y su aspecto es semejante a puntos y guiones. Entonces, según el caso, ellos vocalizaron o “puntearon” el nombre divino como sigue:

יְהוָׂה con las vocales de la palabra         אֲדׂנָי    ‘Adonay;
יְהוִׂה con las vocales de la palabra          אֱלׂהִים ‘Elohim
יְהוָה con las vocales de la palabra aramea שְׁמָא=Shemá’ =Hashem

Hasta hoy, entre hebreos, cada combinación de la izquierda, se lee como el de la derecha; todo el mundo sabe que esas vocales añadidas, no son ni mucho menos, las que pertenecen al nombre original. La confusión entonces se originó en los primeros traductores de la Biblia al castellano, esto es, en Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, quienes por alguna extraña razón que incluye la mera ignorancia, creyeron que los hebreos habían “redescubierto” la pronunciación  del nombre de Dios, y prosiguieron a leer las consonantes con las vocales añadidas. Siendo la primera presentada arriba, la más frecuente, y desconociendo u obviando las demás, decidieron transcribir la grafía hebrea יְהוָׂה como ‘Jehováh’; hay que recordar que para el sigo XV-XVI, el signo J tenía la calidad de vocal (Cf. Con iota, la i griega), de modo que al menos ellos, en aquel entonces, leían o decían: Iehováh (Yehováh). Pero para complicar más las cosas, el idioma castellano experimentó una reforma ortográfica en el siglo XVII y el signo ‘J’ (Jota) se convirtió en una verdadera consonante aspirada, y la H (hache) devino muda; razón por la cual, hoy el mundo hispano, lee la opinión castellana ‘Jehováh’ como Geová, lo cual honestamente y con todo respeto, es lamentable y más aún lo es, que se afirme en nuestro idioma, que ése es el verdadero nombre del Dios de la Biblia.

Cuando los traductores de la Biblia al griego se toparon con las consonantes, no tuvieron una opción mejor que traducir  ό Κυριος (Ho Kýrios, ‘El Señor’), correspondiente al hebreo ‘Adonay; lo mismo sucedió con los traductores en árabe, quienes  recurrieron a la palabra الرب  ‘Ar-rab = El señor. En consecuencia, la forma Jehová/h, no corresponde a la verdad de las cosas.
Finalmente, se ha tratado de transmitir con los años, una nueva forma castellanizada del nombre de Dios, Yahvé, la cual no es  más que un intento científico-humano por restaurar el nombre impronunciable, sin que esto sea realmente correcto o exacto, ni verificable desde la arqueología de manera indubitable. La verdad sea dicha! Ven pronto Señor Yehoshúa’ (Jesús).  

Responsable: Eric de Jesús Rodríguez Mendoza.  

miércoles, 11 de julio de 2012

Acerca del Talit


El talit, es una prenda judaica respetable por su valor y trascendencia en la historia. A continuación, conoceremos un poco más acerca de él.

Imagen de un Talit tradicional

En Núm.  15:38ss encontramos respecto al mandamiento de los tzitziyot (plural de Tzitzit) lo siguiente:

 וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה לֵּאמֹר  דַּבֵּר אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְאָמַרְתָּ אֲלֵהֶם וְעָשׂוּ לָהֶם צִיצִת עַל-כַּנְפֵי בִגְדֵיהֶם לְדֹרֹתָם וְנָתְנוּ עַל-צִיצִת הַכָּנָף פְּתִיל תְּכֵלֶת לט וְהָיָה לָכֶם לְצִיצִת וּרְאִיתֶם אֹתוֹ וּזְכַרְתֶּם אֶת-כָּל-מִצְוֹת יְהוָה וַעֲשִׂיתֶם אֹתָם וְלֹא-תָתוּרוּ אַחֲרֵי לְבַבְכֶם וְאַחֲרֵי עֵינֵיכֶם אֲשֶׁר-אַתֶּם זֹנִים אַחֲרֵיהֶם מ לְמַעַן תִּזְכְּרוּ וַעֲשִׂיתֶם אֶת-כָּל-מִצְוֹתָי וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים לֵאלֹהֵיכֶם מא אֲנִי יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם אֲשֶׁר הוֹצֵאתִי אֶתְכֶם מֵאֶרֶץ מִצְרַיִם לִהְיוֹת לָכֶם לֵאלֹהִים  אֲנִי יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם.
  

.

Y habló Hashem a Moshéh como sigue: ‘Habla a los hijos de Yisrael; les mandarás que hagan para sí Tzitzit[1]  sobre las alas[2] de sus trajes por sus generaciones y pondrán sobre/junto a el tzitzit del ala[3], un Petil[4] de color azul celeste;

Imagen de los Tzitziyot completos

para que:
1)    Les sea como un tzitzit
2)    Cuando ustedes lo vean, recuerden todos los mandamientos de ‘Adonay y los cumplan, y no exploren detrás de sus corazones y detrás de sus ojos por los cuales ustedes prostituyen detrás de ellos.
3)    Para que recuerden  y cumplan todos mis mandamientos
4)    Para que sean santos para su Dios
Yo ‘Adonay  su Dios que los saqué de tierra de Mitzráyim[5] para ser su Dios; Yo ‘Adonay su Dios’”.

Lo que dice en este pasaje no corresponde en realidad con el manto que hoy se ha denominado Talit y que fue una solución judía en tiempos difíciles para evitar la persecución y reducir la exposición a peligros de muerte en tiempos de crisis para la nación en medio de la dispersión; solo que quedó como una costumbre. En realidad el Talit es el resultado de haberse mezclado con otro mandamiento que se encuentra en Dt 22:12

גְּדִלִים תַּעֲשֶׂה-לָּךְ עַל-אַרְבַּע כַּנְפוֹת כְּסוּתְךָ אֲשֶׁר תְּכַסֶּה-בָּהּ.

Gdilim[6]  harás para ti sobre los cuatro alas de tu cobertor con que te cubres



De modo que una cosa es el manto (ocasional) y otra el traje de vestir (que es de uso diario). Sin embargo, la genialidad judía no invalida el mandamiento y es aceptable[7].

En Mt. 9:20, tenemos:

20 En esto, una mujer enferma de flujo de sangres desde hacía doce años se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto, 21 porque se decía a sí misma: «Con solo tocar su manto, seré salva».

Luego, la mujer menstruosa agarra al Mesías por los Gdilim de su manto como dice el mandamiento acerca de los mantos. La palabra griega es Kráspeda, prestada del arameo kruspedin y que corresponde, según el targúm de Onqelos, al hebreo Gdilim[8].

Nunca se debe cometer el error de pensar que los flecos contenían en sí alguna propiedad curativa o poderosa para lograr algún efecto.

Usar hoy un Talit, debe ser sólo un recordatorio de esos dos mandamientos, porque ¿Quién es el que nos recuerda hoy todas las cosas? -El Espíritu de la Profecía-.



[1] o sea tres flecos tejidos
[2] aristas
[3] o sea, adicionalmente, en cada vértice
[4]  cordón  doblado de manera que salen ocho puntas al trenzarlo.
[5] Egipto
[6] Flecos
[7] Inclusive en razón de esta diferencia, se consolidó con el tiempo, el uso del “Talit qatán” o Talit pequeño, que se lleva  por dentro como ropa interior permanente y cuyos flecos se ven en el exterior.
[8] Queda la posibilidad de que se trate también del Tzitzit, debido a que el arameo, usó la misma palabra las dos cosas diferentes en hebreo, Cf. Nm 15:37-40

jueves, 19 de abril de 2012


Ni una Yod1 ni un Qotz2  pasarán de la Toráh hasta que todo se cumpla

El libro de Ester, acusado de no mencionar el nombre de Dios, mantiene unas características peculiares en su redacción que a decir verdad, si lo citaría secretamente y muchas veces. 
Para ello, veamos el libro en cifras:

10 capítulos, tiene el libro.
10 años es la duración de lo allí narrado:
Cf: 1:3-2:16 = 4 años;
      2:16-3:7 = 5 años
      3:7-8:12 = 1 año
              Total: 10 años

10º fue  el mes3 en que Hadasáh, Ester, fue secuestrada4 para el rey. (Est. 2:16)

10 mil talentos de plata, fue el botín que Hamán el adversario de Yisra’el, prometió dar al rey a cambio de la aprobación del decreto antisemita. (Est. 3:9)

10 fueron los hijos que fueron colgados como parte de la reprensión de parte de ‘Adonay. (Est. 9:5-6)

10 meses fueron los que pasaron desde la contraorden hasta la defensa de los judíos. (Est. 8:9 y 9:1)5

10º  lugar es el del Rey Hshayarsa6 (Asuero) dentro de la dinastía Aqueménide, según la Inscripción de Behistún IV: 7.

Según lo visto, sería una elegante manera de sustentar que el libro en efecto, si hace mención del nombre de Dios, resaltando una de sus letras a través de estos hechos en los que Dios intervino la Historia. Baruj Shem Kvod Maljutó le’olam va’ed.

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1 י (yod) Valor numérico =10, primera letra del nombre de Dios יהוה
2 2 2Ápice de las letras hebreas que distingue a las que se parecen, ejemplo: Guimel (g)  ג  Nun  y (n)  נ

3 Tevet, 10º mes del calendario hebreo.
4 El TArgum de ‘Onqlos (Onkelos) nos aclara que no es que Mardoqueo haya llevado a Ester para casarla con un rey gentil; sino que la expresión “y fue llevada Ester…” significa que primero ella estaba huyendo de la convocatoria del Rey y que fue descubierta y posteriormente tomada (por secuestro o por abuso de autoridad) para el Harén de éste.
5 El mes tercero es Siván y el mes duodécimo es ‘Adar, tomando en cuenta que en estos casos, se el mes corriente (Siván) es incluido en el cómputo.
6 Nombre en el original Persa: 
 En hebreo es ‘Ajashverosh: אחשורש  y Xérxes: Χέρξης en griego. De aquí que se identifique moderna- mente  con Jerjes I derrotado por Pausanias rey de esparta en la 1ª guerra Médica. (483.AC.)



Responsable: Eric de Jesús Rodríguez Mendoza, para la honra de laToráh y de nuestro Dios de Israel, y su Mashíaj, nuestro Señor.