Los
magos, la estrella y el relato de Mateo 2
Una
visión diferente de los eventos descritos
Eric de Jesús Rodríguez Mendoza
Berga, Catalunya, Octubre 23 de
2026.
Nota:
La versión original/Primera publicación de este artículo fue el 17 de Kislev
5770 / 4 de diciembre de 2009. Se revisaron aspectos de etimologías y se
aportaron nuevas fuentes.
Resumen
En este documento se
analizan uno a uno los elementos relevantes de Mateo 2 para aclarar quiénes
eran los "magos" y qué fue "la estrella". La tesis tiene
dos partes. Primera: los magos de Mateo no son ni astrólogos ni lo que la
palabra "mago" sugiere hoy, sino figuras asociadas con el oriente
babilónico (los Medinja'ey, "los
del oriente"), reconocibles para un lector judío. Segunda: la
"estrella" no es en primer lugar un astro, sino una designación
mesiánica que sigue la lectura judía de Números 24:17, de la que el Targum de
Onqlos da testimonio. El texto griego de Mateo, que se lee aquí sobre un
trasfondo hebreo-arameo, admite y favorece esa lectura.
1.
Los "magos"
¿Quiénes
visitaron a Yehoshúa' Hamashíaj en su nacimiento?
La palabra
"mago" viene del antiguo persa maguuša
. De ahí pasó al griego
como μάγος
(magós), luego al latín magus (plural magi) y finalmente al español. Esa forma persa aparece también como
préstamo en elamita
(makuš)
y en acadio
(magušu),
y las tres versiones pueden leerse en paralelo en la inscripción de Behistún de
Darío I. Es decir, tres lenguas del mismo imperio que registran el mismo
término[1]
y esto importa para nuestro argumento: la palabra estaba plenamente asimilada
en Babilonia y su entorno.
Un dato más: en Jeremías
39:3 y 13 aparece el título רב־מג
(rav-mag), que suele interpretarse
como "jefe de los magos", aunque su etimología es discutida (podría
ser un título acadio). De confirmarse, el término habría llegado al hebreo
bíblico ya en la época neobabilónica.
¿Quiénes
eran los magos en Persia?
Heródoto los describe
como una tribu meda de funciones sacerdotales, y las fuentes persas los
muestran como la clase sacerdotal del imperio aqueménida. En Behistún, el
"mago" Gaumāta es el usurpador a quien Darío dice haber derrotado.
¿Qué
creían y qué practicaban?
Su culto se dirigía a Ahuramazda ("señor de la
sabiduría"), de modo que, comparada con el entorno politeísta del Medio
Oriente, la religión persa tiene un perfil monoteizante. Reconocían
además una oposición entre la verdad y la mentira (drauga), que la tradición posterior personificó como Ahrimán,
vencido al final de los tiempos, cuestión que algunos investigadores conectan
con la figura bíblica de Hasatán/Satanás; de igual modo, no son pocos los que han
visto en el mazdeísmo una fuente importante para el misticismo judío posterior
presente en la Qabaláh y sus ramas.
Del
sacerdote persa al "mago" en general
Fuera de su contexto
religioso original, el término se amplió. Ya en el siglo V a.C. el griego usa μάγος también para el especialista en
ritos y encantamientos sin vínculo persa, a menudo con tono despectivo (por
ejemplo, el tratado hipocrático Sobre la
enfermedad sagrada habla de los magos como charlatanes). La versión griega
de Daniel emplea μάγος
en Daniel 2:2, donde el texto hebreo enumera cuatro clases de especialistas:
•
los Jartumim (en griego, ἐπαοιδοί), ligados al Egipto de
Éxodo 7:11;
•
los 'Ashafim
(μάγοι);
•
los Mejashfim (φαρμακοί), cf. Jeremías 27:9;
•
los Kasdim (Χαλδαῖοι),
los locales de Babilonia.
La versión griega de
Daniel es del siglo II a.C. y muestra que μάγος ya funcionaba como término
genérico para especialistas de lo oculto. En el texto del Evangelio se mantiene
ese uso deteriorado (cf. Hch 8:9; 13:6, 8).
2.
"De oriente": los Medinja'ey
Mateo 2:1 dice, en
griego: ἰδοὺ
μάγοι
ἀπὸ ἀνατολῶν
παρεγένοντο
εἰς Ἱεροσόλυμα[2],
"he aquí que unos magos, desde oriente, se presentaron en Jerusalén".
Frente a los magos que ya se hallaban dispersos aun en tierra de Israel, el
énfasis en "desde oriente" marca un cambio de connotación[3].
El autor evoca a un personaje asociado con oriente, que parece conocer las profecías
mesiánicas (ya que pregunta por el Rey de los judíos) y que es autoridad para el
lector judío (ya que la magia y la hechicería sería contrario a la Toráh), como
para usarse como elemento descriptivo relevante, algo coherente con el consenso
antiguo de que Mateo se escribió para hebreos y aun en lengua hebrea[4].
Hay que tener en cuenta
además qué era "oriente" para un judío: en la geografía de la época, sin
duda alguna era Babilonia, ya que inclusive Damasco se consideraba parte de la
tierra de Israel.[5] Por
todo lo anterior y con bastante probabilidad, la figura que se sugiere aquí
tiene un título propio en arameo: מדנחאי Medinja'ey
("los del oriente"), designación que la literatura talmúdica aplica a
los sabios babilonios, depositarios de la tradición oral, cuya escuela perduró
en Babilonia hasta bien entrado el siglo VIII[6].
El argumento en consecuencia
se articula en dos pasos:
Paso
1: "magoi de oriente" = sabios orientales sin carga
peyorativa. Frente al uso despectivo ya común en el
Mediterráneo, la tradición griega conservó también un uso favorable de
"mago" para los sabios persas: Heródoto los trata como casta
sacerdotal respetable, y Filón de Alejandría, judío helenizado, distingue a los
magos persas, que estudian la naturaleza, de los charlatanes (cf. De specialibus legibus III, 100). El
lector de Mateo tenía a su disposición ese sentido honorable, y la precisión
"de oriente" lo activa: es la manera de hablar de un sabio del
extranjero, ajeno a la connotación negativa que la palabra tenía en el
Mediterráneo.
Paso
2: esos sabios pertenecen al círculo babilónico-judío (Medinja'ey). Esta identificación va un paso más
allá de la palabra magoi y de la
expresión "de oriente", que por sí solas dan "sabios del
oriente" y no "sabios judíos del oriente". Se apoya en que
conocen las profecías mesiánicas y en que Herodes los trata como interlocutores
en un asunto mesiánico. Es una hipótesis
de trabajo: el término Medinja'ey
está atestiguado en fuentes talmúdicas y queda por documentar su uso en el
siglo I, pero tal como sabemos, “la transmisión oral siempre anticipó a la
transmisión escrita”.
3.
La estrella
Para analizar el asunto
de la "estrella" que los "guiaba" conviene fijar tres
criterios. En primer lugar, la versión griega de Mateo descansa sobre una base
hebrea y, aún más convincentemente, aramea[7].
En segundo lugar, deben considerarse algunos elementos de la hermenéutica y la
tradición judía presentes en el relato, como los Targumim y las leyes de Qeri[8].
En tercer lugar, hay que hacer un análisis detallado del texto griego conforme
a esos criterios.
3.1
Mateo 2:2
λέγοντες· ποῦ
ἐστιν ὁ
τεχθεὶς βασιλεὺς
τῶν Ἰουδαίων;
εἴδομεν γὰρ
αὐτοῦ
τὸν ἀστέρα
ἐν τῇ
ἀνατολῇ
καὶ ἦλθομεν
προσκυνῆσαι αὐτῷ.
Traducción literal:
"Diciendo: ¿Dónde está el recién-nacido REY de los judíos? –porque vimos de ÉL[9]
la ESTRELLA en el oriente/albor/despuntar, y vinimos a postrarnos a ÉL".
El
genitivo αὐτοῦ.
Aquí propongo que αὐτοῦ no es un simple
posesivo ("su estrella"),
sino un genitivo del todo (partitivo, o de posesor externo) adelantado al
nombre que designa la parte. Es una construcción conocida en el griego del
Nuevo Testamento, como en Mateo 26:51, ἀφεῖλεν
αὐτοῦ τὸ ὠτίον ("le quitó, de él, la oreja"; cf. también Mc
7:35). Leída así, la frase dice que los magos vieron de él, en parte, la estrella: la estrella es una manifestación
parcial del Rey, no algo que él posea. La gramática permite esta lectura sin
imponerla.
La lectura tiene una
virtud adicional. Si la estrella fuera idéntica al niño, el versículo 9 diría
que el niño "se plantó donde estaba el niño". Con el partitivo no hay
tautología: la estrella es la manifestación parcial (una visión, una palabra
iluminada en el entendimiento, un mover de la presencia divina) y el niño es el
todo, que explica que vinieran a verlo "totalmente en vivo y en
directo".
ἐν τῇ
ἀνατολῇ.
La lectura más difundida entiende "en el oriente", pero ἀνατολή significa, en su raíz,
"despuntar, albor", y en la Septuaginta es la palabra con la que se
traduce צמח
(Tsémaj, "Brote") en los
pasajes mesiánicos clásicos:
•
Jeremías 23:5:
"levantaré a David un Brote (ἀνατολήν)
justo";
•
Zacarías 3:8:
"traeré a mi siervo, el Brote (ἀνατολήν)";
•
Zacarías 6:12:
"he aquí el varón cuyo nombre es Brote (ἀνατολή)".
Lucas 1:78 aplica el
mismo término al Mesías: ἀνατολὴ
ἐξ ὕψους, "el Albor desde lo alto".
Para un lector judío familiarizado con la versión griega, ἐν τῇ ἀνατολῇ puede evocar
perfectamente el despuntar del Brote mesiánico. Nótese también el contraste con
2:1: allí ἀνατολῶν (plural, sin artículo, tras
"desde") designa el oriente geográfico, mientras que en 2:2 se pasa
al singular con artículo. Es el tipo de matiz entre denotar y connotar que ya
advertimos.
Presento por tanto dos lecturas posibles: la astronómica
("en el oriente") y la mesiánica ("en el Albor/Brote"). La
segunda pesa más en el contexto de Mateo: lector judío, Números 24:17, el
Targum, y un Herodes que pregunta por el Mashíaj. Ahora vayamos a revisar las
fuentes:
3.2
Números 24:17 en tres versiones
Veamos el texto en el
hebreo masorético, el Targum de Onqelos y la Septuaginta:
Texto
masorético:
אֶרְאֶ֨נּוּ֙ וְלֹ֣א עַתָּ֔ה אֲשׁוּרֶ֖נּוּ וְלֹ֣א קָר֑וֹב דָּרַ֨ךְ כּוֹכָ֜ב מִֽיַּעֲקֹ֗ב וְקָ֥ם שֵׁ֨בֶט֙ מִיִּשְׂרָאֵ֔ל וּמָחַץ֙ פַּֽאֲתֵ֣י
מוֹאָ֔ב וְקַרְקַ֖ר כָּל־בְּנֵי־שֵֽׁת׃
Lo
vi pero no ahora; lo seguí pero no está cerca; caminará
una ESTRELLA de Ya'aqov, y se levantará un
CETRO de Yisra'el, y aplastará las sienes de Mo’av y derribará a
cualquiera de los hijos de Shet
Targum
de Onqelos:
חֲזִיתֵיהּ וְלָא כְעַן סְכִיתֵיהּ
וְלָא אִיתוֹהִי
קָרִיב כַּד יְקוּם מַלְכָּא מִיַּעֲקֹב וְיִתְרַבָּא מְשִׁיחָא :מִיִּשְׁרָאֵל וְיִקְטוֹל
רַבְרְבֵי מוֹאָב וְיִשְׁלוֹט בְּכָל בְּנֵי אֱנָשָׁא
Lo
vi pero no ahora, lo seguí pero no está cerca. Cuando
se levantare EL REY de Ya'aqov y se
enaltezca EL MESÍAS de Yisra'el y mate a los grandes de Mo’av y gobierne
sobre todos los hijos del hombre.
Septuaginta:
Δείξω αὐτῷ, καὶ οὐχὶ νῦν·
μακαρίζω, καὶ οὐκ ἐγγίζει· ἀνατελεῖ ἄστρον ἐξ Ιακωβ, καὶ ἀναστήσεται ἄνθρωπος ἐξ
Ισραηλ καὶ θραύσει τοὺς ἀρχηγοὺς Μωαβ καὶ προνομεύσει πάντας υἱοὺς Σηθ.
Lo
veo pero no ahora, lo llamo feliz pero no está cerca. Saldrá/despuntará
(anateli) UNA ESTRELLA de 'Iakob, y se
levantará UN VARÓN de 'Israël y destruirá a los líderes de Mo’av y saqueará
a todos los hijos de Sëth.
Las dos versiones
antiguas reflejan lo que solía entenderse, por tradición oral, de este verso.
Es notable la claridad con que el Targum vierte el sentido: estrella-cetro es Rey-Mesías. Y un detalle de la
Septuaginta: el verbo que usa para "saldrá" (ἀνατελεῖ) es de la misma raíz
que ἀνατολή,
de modo que Números 24:17 y el "albor" de Mateo 2:2 comparten
vocabulario. (La Septuaginta usa ἄστρον
en Números, y Mateo, ἀστήρ.)
Esta lectura mesiánica del versículo está atestiguada además en el siglo II,
cuando se aplicó a Shim’on Ben Koshiva’ el título de Bar Kojba, el "hijo/portador
de la estrella" (cf. Yerushalmi
Ta'anit 4:5).
3.3
Mateo 2:4
καὶ
συναγαγὼν πάντας τοὺς
ἀρχιερεῖς
καὶ γραμματεῖς
τοῦ λαοῦ
ἐπυνθάνετο παρ' αὐτῶν ποῦ
ὁ Χριστὸς
γεννᾶται.
"Y reuniendo a
todos, a los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, inquirió de ellos dónde el
MASHÍAJ debía SER PARIDO"[10].
Es llamativo que
Herodes (o el autor del evangelio, que así lo da a entender) pregunte por la
persona del Mashíaj, y no por la estrella. Los magos habían hablado de un rey
recién nacido y de su estrella, pero Herodes formula la pregunta en términos
mesiánicos, lo que encaja con el paralelo de Números 24:17 y el Targum citado
arriba.
3.4
Mateo 2:7
τότε Ἡρῴδης λάθρᾳ
καλέσας
τοὺς μάγους ἠκρίβωσεν
παρ'
αὐτῶν
τὸν χρόνον τοῦ
φαινομένου ἀστέρος.
"Entonces Jërodës,
en secreto, llamó a los Medinja'ey y
precisó de ellos el tiempo exacto de la aparición (τοῦ φαινομένου, > “fenómeno” = "que
aparecía/brillaba") de la estrella".
3.5
Mateo 2:9
οἱ
δὲ ἀκούσαντες τοῦ βασιλέως ἐπορεύθησαν,
καὶ ἰδοὺ ὁ
ἀστὴρ
ὃν εἶδον
ἐν τῇ
ἀνατολῇ
προῆγεν αὐτούς,
ἕως ἐλθὼν ἐστάθη
ἐπάνω οὗ
ἦν τὸ
παιδίον.
"Y ellos, oído el
rey, partieron; y he aquí que la estrella que vieron en el antolë
(oriente/albor/brote) los iba conduciendo, hasta que, llegando, se plantó sobre
[el lugar] donde estaba el niño".
Tres observaciones:
1. προῆγεν. El verbo προάγω significa normalmente "ir
delante"; con complemento directo (αὐτούς)
admite el sentido transitivo "conducir hacia adelante". Propongo que
aquí hay una "pro-dirección": la estrella los conduce. El hebreo
subyacente sería la raíz דרך
(D.R.K.) en Hif'il ("hacer
caminar/conducir"), la misma raíz que aparece en Números 24:17 (darak, "caminará"). Presento esta retroversión como hipótesis.
2.
ἐστάθη. Aoristo pasivo
de ἵστημι, que se usa de forma intransitiva:
"se puso en pie", "se plantó". No obstante, la lectura
"[hizo estar]" resulta de la retroversión al Hif'il y la dejo como hipótesis entre corchetes, sin incorporarla
al texto griego.
3.
ἐπάνω οὗ
ἦν. El relativo οὗ es un adverbio de
lugar ("donde"), de modo que la frase significa "sobre el lugar
donde estaba". El valor local de ἐπάνω
("sobre", "en") y el posible semitismo subyacente son
puntos que quedan abiertos.
3.6
Mateo 2:10-11
ἰδόντες δὲ
τὸν ἀστέρα
ἐχάρησαν χαρὰν
μεγάλην
σφόδρα.
καὶ ἐλθόντες
εἰς τὴν
οἰκίαν εἶδον
τὸ παιδίον μετὰ
Μαρίας
τῆς μητρὸς
αὐτοῦ,
καὶ πεσόντες προσεκύνησαν αὐτῷ, καὶ
ἀνοίξαντες τοὺς
θησαυροὺς αὐτῶν προσήνεγκαν αὐτῷ δῶρα,
χρυσὸν καὶ
λίβανον
καὶ σμύρναν.
"Pero divisando la
ESTRELLA (manifestación del REY, el MESÍAS), se alegraron con grande alegría en
extremo. Y entrando a la casa, vieron al NIÑO con Miryam, la madre de él; y
derribándose, se postraron a él, y abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones:
oro, olíbano y mirra[11]".
4.
Conclusión
La lectura que se
propone aquí permite entender el relato de Mateo 2 sin recurrir a un astro que
"vuela" por el cielo ni a conjunciones planetarias sino a una visión
del Mesías en el oriente en escuelas de estudio de Toráh. Existen dos
referentes de manifestación pre-mesiánica en el Evangelio: 1) Shim’ón en Lc
2:25 a quien se le prometió ver la consolación de Yirsa’el y los profetas con
revelación pre-mesiánica en 1P 1:11 que escudriñaban las Escrituras.
Los magos son
los Medinja'ey, sabios del oriente
babilónico, no astrólogos ni sabios seculares.
La estrella es una
manifestación del Rey-Mesías, anunciada en Números 24:17 y entendida así en el
Targum. Los datos que la apoyan son el genitivo del todo en 2:2, el uso
mesiánico de ἀνατολή
en la Septuaginta, la pregunta de Herodes por el Mashíaj, el verbo de
conducción de 2:9 y el sustrato hebreo-arameo del evangelio.
Pero hay más: En el
proceso de revisión de este artículo, me topé con algo extraordinario: Resulta
que la idea de que la “estrella” de Mt 2 no designa un astro sino al propio Rey
Mashiaj no carece de precedentes antiguos. Existe una tradición Siriaca
conocida como “La Revelación de los Magos”, cuyo núcleo Landau (2008)[12]
fecha a fines del siglo II o comienzos del III, que identifica la estrella con Mashiaj
en forma luminosa, en una relectura explícitamente joánica (“luz del mundo”), y
Landau la considera una interpretación de la estrella de Belén no atestiguada
en otro lugar (Landau 2008, p. 3, 243). Orígenes y el pseudo-Eusebio, por su
parte, también vincularon la aparición de los magos con la profecía de Balaam
en Nm 24:17 (ibid., 83 n.), el pasaje que aquí se lee con el Targum de Onqelos
en arameo.
Me sorprendió descubrir
que, cuando escribí este artículo en 2009, desconocía la tesis de Landau,
presentada en 2008. Aunque existen diferencias entre aquella tradición siriaca
y mi argumentación, ambas interpretaciones convergen en una misma identificación:
la estrella era una manifestación del Rey Mashíaj.
[1]
La
inscripción de Behistún de Darío I trae el término en las tres lenguas (persa
antiguo, elamita y acadio). Las tres versiones (en elamita, persa y acadio), se
pueden encontrar en la famosa inscripción de Behistún perteneciente a Darío I
disponible en el sitio de internet: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Behistuntexte.png?uselang=es
[2]
El verbo παραγίνομαι significa "presentarse, llegar a
estar presente" (de παρά, "al lado
de", y γίνομαι).
[3]
Las
palabras tienen dos funciones: denotar y connotar. La primera habla del
significado simple, básico y literal, mientras que la segunda habla del uso
popular, metafórico o folklórico.
[4]
Papías,
Ireneo, Orígenes, Clemente y Jerónimo sostienen la hebraicidad del evangelio
según Mateo.
[5] Diccionario teológico del Nuevo Testamento (Kittel),
entrada "Israel".
[6]Véase
la referencia en los siguientes sitios web: http://www.hebrewbooks.org/pdfpager.aspx?req=36989&pgnum=140
http://www.daat.ac.il/encyclopedia/value.asp?id1=1983
[7] El hecho de que
el texto conserve ciertas expresiones del original da cuenta de ello.
[8] Fundamentales para entender el
trasfondo de las palabras y su juego hermenéutico.
[9]Aplicamos
aquí, además, la regla de siluq shenejláq.
Sobre los usos del genitivo, véase http://recursos.cnice.mec.es/latingriego/Palladium/griego/esg213ca4.php
[10]
Para el verbo
"nacer" (γεννᾶται)
debe notarse el uso pasivo (hebreo nolad/yivaled), señal de hebraicidad
subyacente. Debe tenerse presente además que desde el año 172 a.C. los sumos
sacerdotes ya no eran conforme a la línea de Aharón ni al mandamiento de la
Torá, sino nombrados por vía burocrática o por negociación, mucho más intensamente en los días de Herodes I. El
texto griego trae ἀρχιερεῖς en plural.
[11]Fragancias
requeridas en los sacrificios (cf. Lv 2:1, 15; 5:11; 24:7; Nm 5:15; Is 66:3).
La mirra y la casia son además ingredientes del óleo de la unción (Ex
30:23-24), y el Salmo 45:8-9 une alegría, unción real y vestiduras perfumadas
con mirra, áloe y casia; el mismo salmo habla de postración ante el rey y de
dones traídos a él (vv. 11-12).
No hay comentarios:
Publicar un comentario